¿Es productivo una trabajadora embarazada?

Hoy día, desgraciadamente, todavía existen empresarios que, cuando se proponen contratar a un trabajador, escapan de aspirantes que estén embarazadas, de mujeres en periodo reproductivo, de recién casadas o bien afines.

Lo que pretendo con este blog post es revisar si una trabajadora encinta, que tiene periodos de baja por peligro a lo largo del embarazo y por maternidad, a la que se la reemplaza a lo largo de estos periodos por otra trabajadora, supone un costo mayor que otra trabajadora en la que no se den estas circunstancias, en concepto de salario y costo de Seguridad Social.

Para poder entender la diferencia de costo entre las dos situaciones, primero hay que hacer referencia a dos disposiciones que establecen bonificaciones para estas situaciones, y que pretenden promover la igualdad entre hombres y mujeres en el momento de su contratación:

La primera de ellas es la regulada en el art.1 a) y b) del R. D. Ley 11/1998, de cuatro de septiembre, que dispone que van a tener una bonificación del cien por cien en las cuotas empresariales de la Seguridad Social, incluyendo las de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y en las aportaciones empresariales de las cuotas de colecta conjunta, los contratos de interinidad que se festejen con personas desempleadas para substituir a trabajadores que tengan suspendido su contrato de trabajo por peligro a lo largo del embarazo (no confundir con un embarazo de peligro, que no da derecho a las bonificaciones indicadas), reposo por maternidad, adopción y acogimiento preadoptivo o bien permanente, o bien peligro a lo largo de la lactancia natural.

La segunda, pese a no ser exactamente nueva, es más ignota, y se halla en la Predisposición auxiliar segunda de la Ley 12/2001, de nueve de julio. Esta predisposición señala que la bonificación aplicable al substituto es asimismo de aplicación al reemplazado (enlaza de manera expresa con el R. D. Ley 11/1998, de cuatro de septiembre), eso sí, mientras que coincidan en el tiempo la suspensión del contrato por dichas causas y el contrato de interinidad del substituto, con el límite máximo del periodo de suspensión.

Teniéndolo en cuenta, voy a poner un caso para ir desgranando los costos de una y otra situación:

Supongamos una trabajadora (A) que tiene un contrato de trabajo por el que percibe una remuneración bárbara de mil quinientos euros mensuales, cuya base de cotización asimismo es de mil quinientos €. La cotización empresarial supone un treinta y tres por ciento de la base de cotización.

Costos de trabajadores en un año completo

TRABAJADORA A:
– Salario: mil quinientos X doce meses = dieciocho euros – Cotización: dieciocho X treinta y tres por ciento = cinco.940 euros – Costo total anual: dieciocho + cinco.940 = veintitres y novecientos cuarenta euros Vamos a cotejar este costo con el de exactamente la misma trabajadora (A.1), mas con doce semanas de baja por peligro a lo largo del embarazo (aprox. tres meses) y otras dieciseis semanas (aprox. cuatro meses) de reposo por maternidad, que es reemplazada por otra trabajadora (B) a lo largo de los dos periodos.
TRABAJADORA A.1
-Salario: dieciocho / doce meses X cinco meses = siete.500 euros – Cotización del periodo de alta: siete.500 X treinta y tres por ciento = dos mil cuatrocientos setenta y cinco euros – Cotización del periodo de suspensión del contrato (a lo largo de la suspensión del contrato en las dos situaciones persiste la obligación de cotizar, mas existen las citadas bonificaciones): diez y quinientos X treinta y tres por ciento = tres.465 euros – tres.465 euros = 0 €.
– Costo total A: siete.500 + dos mil cuatrocientos setenta y cinco = nueve.975 euros

TRABAJADORA B

– Salario: mil quinientos X siete meses = diez y quinientos euros – Cotización: diez y quinientos X treinta y tres por ciento = tres.465 euros – tres.465 euros = 0 euros – Costo total B: diez y quinientos + 0 = diez y quinientos euros Costo de A.1 + B: nueve.975 euros + diez y quinientos euros = veinte y cuatrocientos setenta y cinco euros.

Como se puede revisar, la trabajadora A sin incidencias supone un costo anual de veintitres y novecientos cuarenta €, al paso que la suma del costo, incluyendo los periodos de peligro a lo largo del embarazo y la maternidad, de la trabajadora A.1 y B supone un costo anual veinte con cuatrocientos setenta y cinco €, o sea supone un ahorro de unos tres.500 €.

Desde este weblog, se rechazan todas y cada una de las conductas que vayan dirigidas a discriminar a los trabajadores por cualquier razón.